AMOR EN COREA DEL SUR. PT. 1: CONOCERSE

Candados de amor eterno en la torre Namsan. [Foto por Priscilla Serneo]
¿Alguna vez os habéis preguntado cómo son las relaciones en Corea del Sur? Más allá de lo que veis en los doramas quiero decir… ¿cuáles son las reglas, los aspectos más distintos, las partes positivas, los puntos más oscuros…?

Hoy comienzo una serie de posts donde hablaré de las relaciones en Corea, cómo comienzan, cómo se desarrollan, por qué fracasan. Aseguraos de suscribiros al blog por email para que os llegue una notificación cuando publique el resto de las partes de esta serie, que vendrán calentitas.

Ante todo, cada persona es distinta, hay excepciones para todo lo que os voy a contar, pero sí es verdad que hay cierto patrón en la forma en la que se llevan las relaciones amorosas en Corea y eso marca un referente cultural del que no todo el mundo se puede librar tan fácilmente. Incluso cuando alguien parece estar hecho de otra pasta, la cultura colectiva pesa mucho en Corea, y a la larga, la cabra tira al monte.

El amor en Corea es sin duda, como todo en este país, rápido y efervescente.

Hoy voy a contaros el primer paso de las relaciones en Corea del Sur.

DÓNDE Y CÓMO CONOCERSE

Encontrar pareja en Corea del Sur es una tarea bastante difícil. Primero por la falta de tiempo libre y segundo por la enorme distancia que se establece entre desconocidos. Para que os hagáis una idea, yo no me saludo ni con mis vecinos cuando coincidimos en el ascensor porque es posible que pensaran que soy una acosadora. Igualmente, ningún chico se te va a acercar en una cafetería o por la calle para pedirte tu teléfono, y tú tampoco deberías hacerlo, pues en la cultura coreana eso es de estar un poco loca del c***. Ya, en los doramas pasa todo el tiempo. Sorry, eso es 100% imposible en la vida real. Al menos entre coreanos.

¿Por qué esto es así? Bueno, no les culpo. Por la calle hay mucha gente rara. Muchos practicantes imberbes de sectas extrañas que quieren que te unas a su iglesia, viejos que te anuncian el fin del mundo o señoras que te pegan codazos en la fila del metro para que te espantes y se cuelen (yo resisto siempre que me embisten, usted habrá vivido la posguerra coreana, pero yo he estado en las rebajas en España, señora,). El asfalto es más que nunca una selva, y nadie se para para ver lo que alguien tenga que decir, porque el 90% de las veces va a ser una pérdida de tiempo. Yo misma he dejado de pararme cuando alguien me habla, porque me he cansado de tener que salir después de situaciones incómodas. Tenemos suerte de que al menos se paren para los turistas para ayudarnos a ubicarnos, aunque teniendo en cuenta el comportamiento de los turistas en Corea del Sur últimamente, lo mismo eso dentro de poco también desaparecerá. Es cierto que fuera de Seúl las cosas se relajan algo más, pero la noción de “lo mío/lo nuestro” frente a “lo de fuera”, está imbricada en la cultura coreana, con lo que la diferencia entre lo propio y lo ajeno es a veces bastante insalvable.

Dicho esto, ¿cómo se conocen entonces los coreanos?

Los dongari o clubs de aficiones

Desde la escuela, existen los clubs de aficiones o dongaris que también habréis visto mucho en los mangas japoneses (aunque en japonés tienen otro nombre), donde los jóvenes se reúnen para compartir una afición, bien sea fotografía, senderismo (una gran afición en Corea del Sur), baile, o cualquier cosa que se os ocurra. Estos clubs están financiados por la escuela o institución, y ya en la universidad son una excusa para emborracharse e irse de excursión todos juntitos y arrejuntados al campo. Ahí se conocieron varias parejas coreanas que conozco.

Igualmente, más adelante en la vida, los grupos de senderismo a los que se une la gente de mediana edad son también caldo de cultivo para el surgimiento de canitas al aire, amantes en el caso de las personas casadas o escarceos de una noche o por qué no, el resurgir del amor para los divorciados o viudos. Por eso los accesos a las principales rutas de senderismo de Seúl están llenos de moteles.

¿Pero qué pasa si terminas la universidad y no estás con nadie o has roto con tu pareja? Aquí todo se complica. No puedes conocer a nadie en tu lugar de trabajo porque involucraría muchos problemas o que uno de los dos tuviera que abandonar su puesto. Sucede, pero no es lo ideal para ninguno de los dos. Además, por los problemas de acoso sexual que ha habido en las empresas coreanas, los empleados tienen mucho cuidado de no relacionarse en exceso con las empleadas, con lo que no hay opción ni a que surja una amistad. Entonces la opción más sencilla es hacerlo mediante:

Sogaeting o cita a ciegas

Tu amiga tiene un novio y están muy felices. El novio de ella es un buen chico. Tu amiga es una buena chica. Si él busca a un amigo soltero y ella te busca a ti y os hacen quedar en una cafetería, puede ser el inicio de algo. Muchísimas parejas se conocen así. Aunque resulta muy incómodo para muchos coreanos y hay un cierto porcentaje de gente que no quiere hacerlo, otros muchos lo ven como una forma más orgánica de conocer a algien, puesto que al ser amigos de la pareja de tu amigo o amiga, te aseguras de que al menos no sean gente rara y tengan cierto pasado comprobable (esto es importante, en otro momento hablaremos de ello). Salir con completos desconocidos no es tan raro si piensas que alguien de tu confianza conoce a alguien de su confianza que a la vez… bueno que me lío.

El funcionamiento es que los celestinos les dan los datos de contacto, hablan un poco y quedan ellos dos. Los celestinos se desentienden del tema y no tienen que acudir con ellos ni presentarlos en persona. Obviamente antes de ni siquiera plantear el sogaeting hay un reconocimiento extensivo de las fotos mutuas que los amigos suministran. Aunque luego de la foto a la realidad a veces hay un mundo.

En los sogaeting normalmente el chico habla y la chica escucha la mayor parte del tiempo. Él habla de su trabajo, de su servicio militar, de sus estudios, de la carrera que hizo, de la universidad… y todo eso que le califica como miembro interesante de la sociedad y no un loser (no os perdáis mi anterior post al respecto para ver qué es un loser en Corea). Por esto mismo a los losers no les gusta nada los sogaeting.

Yo disfruto mucho los sogaeting. Disfruto verlos, quiero decir. Como cuando estás estudiando en una cafetería y te toca uno al lado y asistes a la ceremonia de cortejo y pre-apareamiento más universal que existe mientras te tomas tu té. Merece la pena aprender coreano solo para eso.

Vale, la cita a ciegas no ha funcionado. Qué te puede quedar…

Los bares, discotecas, clubs, antros varios

Ay, amiga. Estaba deseando que llegara este momento. ¿Vosotras recordáis las historias de nuestros padres?

Tu madre estaba bailando con sus amigas, yo estaba con los míos jugando al billar, entonces ella se sentó cerca para abrocharse sus zapatos de charol. Me acerqué con mi palo de billar y le dije “¿Bailas?” y ella sonrió y dijo ¿Contigo o con el palo?  Y aquí estamos, 30 años después.

Precioso, ¿verdad? Bueno, se acabó. En Corea no es así. Lo siento, cancelad el confeti. El champán devolvedlo. El concepto que tenemos en España y en Latinoamérica de las discotecas y los bares es muy amplio. Puedes ir solo a divertirte con tus amigas, puedes ir a buscar cacho, puedes ir porque te apetece beber algo o porque te apetece bailar. Puedes decidir no hablar con nadie, o hablar y conocer gente. Tomarte una copa con ese alguien y luego irte a tu casa, sin más. O tomarte esa copa y luego otra y seguir en la casa de ese alguien. Puedes no volver a ver a esa persona. Puedes volver a verla. Pueden pasar muchas cosas. O ninguna.

En Corea la gente va a la discoteca a tener rollos de una noche. Fin. Así de duro. No es nada malo necesariamente pero es importante saberlo. No vas a encontrar el amor ahí. Tampoco vas a pasarlo bien con tus amigas simplemente, aunque eso está cambiando. Por eso cuando una pareja se hacen novios ya ninguno de los dos puede volver a pisar una discoteca o un bar nocturno sin amenazar la relación. Los locales son de los solteros.

Gracias a los miles de extranjeros que vamos a las discotecas de Seúl simplemente a divertirnos con nuestros amigos, la cosa está cambiando. Pero, te digo una cosa, aunque busques un rollo de una noche, no te recomiendo que lo busques aquí. El mundo del rollo de una noche en Corea es más complejo de lo que parece, pues es en cierta forma tabú y está muy asociado a las extranjeras (¡aunque las coreanas tampoco son mancas!). Con lo que los personajes que te pueden entrar en una discoteca pueden ser de cuidado. ¡OJO! Si queréis saber más de este tema dejadme en los comentarios, no cuento más ahora porque esto no lo considero amooooorrrrrrrrrr [leer con voz apasionada].

Bueno hasta aquí la primera parte del amor y las relaciones en Corea. No os olvidéis de suscribiros al blog por email para que os avise a vuestro correo cuando publique el resto de las partes, que ya os he comentado que vienen on fire. También podéis seguirme en Facebook donde comparto información y noticias importantes sobre Corea, para estar al día sobre las nuevas cositas que os interesan. Y sobre todo, seguidme en Instagram, donde comparto mi vida diaria aquí en Seúl. En serio, no es porque lo diga yo, pero lo que subo en mi Insta gran parte del tiempo es canela en rama. La otra parte son solo chorradas donde estoy medio dormida aquí hablando en mi estudio diminuto y suelo llevar un moño en la cabeza, con lo que podemos hablar más tranquilamente y podéis preguntarme lo que queráis 🙂

Postdata: Mañana me voy de viaje, solo pasaré una noche fuera, pero voy a un sitio que tengo mil ganas de conocer. ¡¡JEONJU!! Hogar de más de 800 casitas tradicionales coreanas. Me ultramuero. Lo subiré todo por Insta.

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