COSAS QUE TIENES QUE COMPRAR EN COREA (Y NO SABÍAS)

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Un montón de calcecines coloridos. Esto ya da una pista muy sutil…

¡Hola de nuevo a todas (y todos)! Hoy voy a compartir con vosotros mi lista de la compra I-NE-LU-DI-BLE siempre que estoy en Corea. ¡No la vayáis contando!

Primero, vamos a empezar con lo típico, ¿no? Lo primero que se os viene a la cabeza cuando pensáis en comprar algo en Corea. Ya sé lo que me vais a decir: cosméticos y productos de belleza, móviles y tecnología en general, un montón de discos y pósters de vuestros idols favoritos, algunos snacks para endulzar el camino de vuelta y por supuesto una botella de soju para llegar de nuevo a casa con alegría.

Todo eso está muy bien (y también os lo recomiendo) pero atentos, aquí os dejo lo que siempre compro cuando estoy en Corea. ¿Listoooos?

CALCETINES

Vale, esta os la veíais venir, estaba regalada. Corea es famosa por vender calcetines prácticamente en cualquier sitio. ¿Vas a una convenience store a comprarte un paquete de ramyeon? Quizás salgas también con unos calcetines en tu bolsa si te hacen falta de camino al jjimjilbang. En una papelería, en el supermercado, en donde quieras. Todo el mundo necesita calcetines, ¿no? Es muy fácil restarle importancia a un objeto tan esencial del día a día. En Corea no se avergüenzan de sus calcetines sino que ¡los lucen con orgullo! Y es que además el diseño de los calcetines coreanos es muy divertido. Desde adorables animalitos hasta Donald Trump, como podéis ver en uno de los últimos posts de Robert de Paella de Kimchi en su cuenta de Instagram:

https://www.instagram.com/p/BRvHt8hBUxk/?taken-by=robertkimchi

Otra cosa que también es genial es que los calcetines de este estilo suelen tener un precio de entre 1000 – 2000 wones, que es menos que un viaje en autobús.

ARTÍCULOS DE PAPELERÍA

De verdad que a veces intento resistirme, pero los artículos de papelería de Corea son interminables en variedad, calidad y diseño. Si en tu país de origen compras unos post-its, tendrás unos cinco o seis colores para elegir, eso en un sitio grande. Pero en Corea ya no hablamos de colores, sino de formas, tamaños, temas… Post-its con forma de gatos, pájaros, personajes famosos de animación, integrados en algún pack temático, la variedad es interminable. Y eso no solamente es así con los post-its. Las libretas, los bolígrafos, las gomas, los sacapuntas y hasta los Tippex tienen un montón de opciones. Sí, terminarás comprando cosas que no necesites o te convertirás en una escritora de éxito simplemente por darle salida a los veinte cuadernos que te habrás comprado.
Si queréis una tienda de donde no se puede salir sin comprar un montón de cosas de papelería, pasaos por ARTBOX que es… ❤

CALZADO DE MARCA

No sé el precio de algunas marcas de calzado casual en otros países, pero en España unas Converse o unas Vans pueden salir bastante caras. En Corea es más o menos fácil conseguir una buena oferta si vas en rebajas a alguna zapatería deportiva. Y no, no son falsificaciones. Yo me compré estas en unos grandes almacenes de Seúl:

동 • 서 • 남 • 복 El camino de regreso. #objetivocorea #seul #corea #seoul #korea

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Tengo una algo sucia porque me acababa de pisar una señora en el metro…

GAFAS GRADUADAS

Sí, como lo leéis. Cada vez que voy a Corea paso por una óptica, me gradúo la vista (soy miope) y me compro dos pares de gafas. Tienen una relación calidad-precio muy buena, los cristales son de mucha calidad y las monturas tienen un diseño único por muy poco dinero. Garantizado.

Bueno, preparaos, que ahora viene lo mejor que se ha inventado, algo sin lo que no podréis vivir si estáis en invierno en Corea. Yo tardé meses en descubrir que existía así que guardad esta información mejor que la receta secreta de vuestra abuela.

HOTPACKS

No tanto como souvenir, sobre todo si venís de un país caluroso, pero para sobrevivir en el día a día en Corea a bajo cero tenéis que compraros en cualquier convenience store toneladas de estas pequeñas bolsitas de tela rellenas de algo. Un algo que no sé qué es (nunca presté demasiada atención en las clases de química) pero que irradia calor si agitas la bolsita. Mucho calor. Cuestan también entre 1000 y 2000 wones (ahora que caigo, hay muchas cosas que cuestan 1000 wones) y son de un solo uso, podéis compraros un par de ellas y poneros una en cada bolsillo. Se agradece al meter las manos. Conseguir que calienten requiere algo de técnica, hay que agitarlas durante un ratito. No desesperéis si no funciona en un primer momento, porque algunas vienen defectuosas. La variedad definitiva es una que son adhesivas y te las puedes pegar por el cuerpo. La felicidad cuesta 1000 wones.

Espero que os haya gustado mi lista de compras coreanas. En los próximos posts os hablaré de más cosas del día a día en Corea del Sur. Si no os queréis perder lo que voy compartiendo podéis darle a Me Gusta a la página de Facebook de Objetivo Corea y seguirme en Instagram.

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DE VUELTA EN COREA

¡Hola de nuevo a todos!

Ha pasado un tiempo desde la última vez que actualicé el blog, pero sigue vivito y coleando, y con este post os anuncio algo que los que me seguís en Instagram o Facebook ya sabéis: ¡estoy de vuelta en Corea!

Aunque esta será una estancia corta, llevaba varios meses preparándola y estoy muy entusiasmada de estar aquí finalmente. Durante este último año he estado estudiando mucho coreano (si queréis saber cómo, podéis verlo aquí) y además he asistido a un curso de traducción de coreano al español en mi universidad de origen, donde estamos traduciendo una obra del autor Lee Jang Wook, sobre la que ya os contaré más adelante.

Pero ahora hablemos del asunto, he venido a Corea del Sur a estudiar MÁS coreano y mejorar mi nivel de cara a este nuevo año que entra. Me he apuntado a una academia de coreano y aunque aún llevo poco, estoy muy contenta con las clases. Han pasado dos años desde la última vez que vine y todo está más o menos igual. Algunas modas se han ido, han llegado otras nuevas, y en general, el ritmo frenético de Corea sigue a su paso habitual. Veloz, muy veloz, la dinámica coreana sigue siendo tan adictiva como agobiante a veces.

Llevo aquí unas dos semanas, y en mi tercer día me resbalé en una placa de hielo y me cargué la cámara, además de llevarme un buen golpe en el culo. La cámara ya está arreglada y gracias a eso ya estoy empezando a hacer fotos y vídeos. Respecto a mi culo, quitando un moretón enorme, la cosa va mejorando.

Aunque hay algunas cosas que os iré contando, es hora de preguntaros, aprovechando que estoy aquí: ¿qué queréis saber sobre Corea del Sur? ¿hay alguna curiosidad que queráis satisfacer sobre este país? ¿qué tipo de fotos queréis ver en Instagram?

Dejadme aquí en los comentarios o bien en los comentarios de la entrada de Facebook que he subido al respecto y os iré respondiendo en los mismos o por aquí si hay suficiente material para hacer una entrada de blog. ¡Objetivo Corea a la carta! 

 

 

FIN DE AÑO EN SEÚL Y UNA LEYENDA COREANA

¿Ya te conoces de memoria las decoraciones navideñas de tu ciudad? Hoy traigo algunas fotos recién traídas del centro de Seúl para que te des un paseo por la capital coreana engalanada para las fiestas.

El arroyo Cheonggyecheon decorado con las luces navideñas. Guau. Foto por: @foxhound2234

Probablemente inspirados por la cultura norteamericana, en Corea la Navidad se celebra con mucha intensidad. Menos centrada en la vertiente religiosa y más en la fiesta de familia y consumo, la Navidad es un motivo más para ir de compras en Corea del Sur. 

Árbol de Navidad instalado enfrente del Seoul City Hall, el Ayuntamiento para los amigos. Foto por: @foxhound2234

En la noche de Fin de Año, gente destacada de la política y sociedad coreana hace sonar la enorme campana de Chonggak treinta y tres veces – ¿quién quiere doce pudiendo tener treinta y tres? – y los asistentes presencian la celebración de la entrada del año ante esa campana, como en la Puerta del Sol en Madrid ante el Reloj de la Gobernación.

¿Por qué son treinta y tres campanadas? Según la tradición budista, existen treinta y tres universos, y aquellos que viven en el último tienen vidas largas y saludables. Para desear la salud de la gente, como residentes de ese universo número treinta y tres, hacen sonar la enorme campana de hierro hasta alcanzar ese número. Supongo que siempre es mejor que tomarse treinta y tres uvas. Glup.

La campana actual es una réplica de una legendaria campana perteneciente a la dinastía Shilla. Para su construcción pidieron a la gente que donara hierro o algún tipo de metal para forjarla. Cuenta la leyenda que una madre, siendo tan pobre que no tenía nada para donar, entregó a su propio hijo para formar la campana. En vez de rechazar ese donativo, añadieron al hijo a la fundición y crearon la campana. Desde entonces, la campana sonaba como un niño buscando a su madre. Por eso el nombre original de esa campana es emile chong. Chong significa campana y emi es una forma despectiva de referirse a “madre”. Tal cual.

Si las uvas no te han dado mucha suerte en los últimos años, prueba a hacerte con una campaña pequeñita (en estas fechas se pueden encontrar en muchos sitios) y empieza el año con la tradición coreana. Recuerda, treinta y tres campanadas. Ni una más, ni una menos.

Para los que no podemos asistir al evento, nos queda este vídeo de Navidad de los Kakao Friends, de los que soy fan irremediable, . Si no os suenan sus caras podéis echarles un ojo más de cerca aquí.

Postdata: ¿Cómo celebras Fin de Año en tu país o ciudad? Espero que no incluya tirar a más niños por ahí. Cuenta, cuenta…